No esperes …

Eso me dijo un buen amigo hace pocos días, no esperes que nadie te soluciones la vida. Sin duda, llevo mucho tiempo en esa convicción, en ese planteamiento de vida, pero de vez en cuando necesito el cariño, el apoyo y tener la sensación de no estar solo.

Hace ya unos años decidí que yo guiaría mi vida, tomaría mis decisiones y llevaría a cabo mis planes y objetivos, sin esperar nada de nadie. Con el tiempo me he dado cuenta de mi error. Está bien ser firme en tus planteamientos y tirar para adelante para conseguir tus objetivos, pero yo, como ser relacional que me manifiesto, necesito a los demás.

Necesito que mi entrono también sea comprensivo conmigo, que no condescendiente. Necesito que alguien de vez en cuando me eche un cable y me diga que no desespere, que todo llega cuando uno se lo trabaja. Necesito que alguien esté a mi lado por tener su calor y su aliento.

Necesito saber que no soy el único que se siente así.

Así me siento de humano, de vulnerable y de necesitado de mi entorno. Y en algunos momentos me pareció debilidad y flojera, pero no es así.

Gracias por estar ahí. Gracias por empujarme, por prestarme el hombro, o por simplemente regalarme un abrazo.

Sigo adelante, rumbo fijo y a pesar del viento en contra, llegaré a mi destino.

Jubilados en las Revueltas Estudiantiles

En los años 60, en nuestro país, los estudiantes se revelaban contra el sistema y luchaban por mejorar y conseguir derechos para su futuro y el de sus hijos.

Hoy, están jubilados, y luchan por sacar adelante a sus familias y salvaguardar el futuro de sus nietos y sus hijos.

De nuevo en lucha y hasta el cuello por los demás y por el futuro.

 

 

Muchos de los jubilados de este país, están facilitando y haciendo posible que muchas familias coman, los niños vayan a la escuela y la vida siga.

Gracias a ellos, se sustentan muchas familias, que e otro modo, estarían desahuciadas o en precario.

Es curioso, como se dejaron la piel para conseguir un futuro mejor, sacrificaron horas de estudio, ocio y diversión, dinero y tiempo, por lo que creyeron mejor para su entorno y la vida de sus hijos y nietos. Hoy, debe ser frustrante ver como poco a poco, algunos de esos derechos adquiridos con lucha y esfuerzo se han ido al traste. Y lo peor, ver como el estado del bienestar que consiguieron para todos, flaquea como pequeño árbol azotado por el viento.

Deberían estar disfrutando del descanso del guerrero vencedor, del esfuerzo ímprobo que han realizado durante años, tirados en la playa todo el invierno y en verano disfrutando de los nietos, y resulta, que se están dejando el tiempo y sus ahorros y pensiones en sacar adelante a sus familias.

Ahora son uno de los sustentos de nuestra sociedad, un pilar fundamental, sin el que nuestros sistema haría aguas por todos los frentes.

Escribo este pequeño post, para agradecer a todos su lucha de juventud y su tesón y persistencia en su jubilación.

GRACIAS A NUESTROS MAYORES!!!!

Longevidad y Salud

El pasado domingo, en la 2 emitieron un documental fascinante. El misterio de los centenarios. En le documental se explicaba como en todo el mundo crecen los grupos, o entornos, sí, sí grupos o entornos, en los que la media de edad es superior a la media de la zona, el país o el continente. La mayoría están por encima de la media mundial.

El documental que recomiendo, abundaba en las razones de esta sorprendente longevidad en según qué entornos. El récord lo ostenta Japón, y Okinawa es su estandarte, a pesar de la Batalla de Okinawa, que mermó de manera importante su población.

Foto: 2GM Blog

Una de las teorías de esta longevidad, es que la dieta de los centenarios de todo el mundo es baja en calorías y en la que se consumen pocas cantidades de comida. Lo que favorece una bajísima tasa de enfermedades cardiovasculares. La actividad física de los pastores, intensa y sostenida en Cerdeña, Italia, también repercute en su prolongada edad.

Pero estas no son las únicas explicaciones que sustentan esta extensa longevidad.

A la semana siguiente mi amigo Miguel Ángel me regaló un libro: Fueras de serie de Malcolm Gladwell. En el primer capítulo del libro se habla de las peculiaridades de una población en Pensilvania. Roseto (población italiana situada al sureste de Roma) da también el nombre a una ciudad del estado de Pensilvania (USA), debido a los inmigrantes italianos que se instalaron allí a finales del siglo XIX. Esta población estaba muy por debajo de la medía en enfermedades cardiovasculares, en el libro se dice:

image

El doctor Wolf estuvo investigando con sus colegas médicos y sociólogos de la universidad de Oklahoma (año 1850) y a pesar de que la población tenía hábitos alimenticios muy similares a los del resto de los estados de la costa este, y no realizaban un ejercicio más allá del habitual del ir a trabajar, comprar, etc. sí había un hecho diferencial. La vida social, el entorno de seguridad y el apoyo de la comunidad eran la gran diferencia con el resto de comunidades.

En Roseto se habían importado las costumbres sociales de la madre patria. La vida en la calle, las comidas en familia, el compartir vivienda varias generaciones, facilitaban un estado anímico y emocional que en consecuencia proporcionaba un estado de salud óptimo.

El el documental de la 2, también hablaba de los Adventistas como comunidad muy longeva. En este caso, uno de los factores de la elevada edad de sus miembros y su salud de hierro, al igual que en Roseto, es el soporte y el apoyo de la comunidad y los momentos en “familia”.

En el documental no se hablaba del buen humor, pero se percibía en la gran mayoría de centenarios, sonrisas, carcajadas y positivismo ante la vida. Sin duda, el reir y tomarse la vida con humor les ayuda a vivir mejor y más tiempo.

Hay otro factor que se cita en el documental que me parece de una importancia capital, en la gente de avanzada edad, lo que les empujaba a vivir más, era que le habían encontrado el sentido a la vida, sabían por qué querían vivir, tenían un objetivo vital.

Dos ciudadanos de tercera edad sonriendo a cada uno de los otros Foto de archivo - 6398176

Foto:123RF

No sé si queréis vivir mucho, pero si queréis vivir mejor el tiempo que paséis pro aquí, os recomiendo que sigáis estos ejemplos. Rodearos de una comunidad que os apoyo y os genere seguridad y confort, y tomaros la vida con buen humor, relativizando los problemas y siendo positivos en todo momento.

Es curioso, pero estos también son pilares fundamentales de la Resiliencia, como cuento en mi libro Gana la Resiliencia.

Creer en uno mismo

Cuando uno decide qué va a ser de su vida, cuando empiezas a estudiar una carrera o escoges empezar a trabajar, no siempre aciertas. Es más, pocas veces aciertas. Con el tiempo te vas adaptando a lo que te gusta, avanzas, te vas descubriendo a ti mismo y vas desarrollando una serie de capacidades que te acercan más a “lo tuyo”. “Lo tuyo” es lo que realmente te gusta y en lo que eres bueno, cosas que suelen ir muy ligadas.

Pues bien, cuando Jordi Bernús decidió estudiar hostelería, ya había encontrado “lo suyo”. Forma parte de ese pequeño porcentaje que aciertan a la primera, que ya lo han pensado de verdad, que ya se han descubierto, que han encontrado su pasión.

Chef-Jordi-2

La mayoría de las veces, empezamos trabajando en lo que nos surge, en lo que se nos pone delante. Cuando la madurez nos permite la reflexión, tomamos conciencia de lo desviados que hemos ido, de lo alejados que hemos dejado nuestros objetivos y sobre todo nuestras pasiones e ilusiones. Pues Jordi Bernús encontró, ya muy joven, su pasión y lo que le movía. además tuvo el apoyo incondicional de su familia, que creyó en él y le acompañó en su desarrollo como profesional.

Chef-Jordi-Bernus

Hoy, con una extensa experiencia, a pesar de su juventud, casi 32 años, ha conseguido un estatus de renombre y reconocimiento a su labor creativa. Es chef de cocina en el Ritz-Carlton de Jakarta. La innovación, las mezclas de sabores, el gusto por lo visual, están lanzando a lo más alto a Jordi Bernús.

1p

Un gran cocinero, con ilusión, pasión y ganas por aprender siempre. Verle moverse en la cocina es como contemplar un baile, rítmico, armónico, coordinado y fluido, en ningún momento tienes la sensación de prisa o apuro. Transmite tranquilidad y seguridad, convicción en lo que hace.

Sin duda, todo esto no hubiera sido posible, si cuando empezó, no hubiera creído ciegamente en sí mismo y en su capacidad de trabajo y esfuerzo.

Todo un ejemplo para cualquier profesional que realice cualquier trabajo. Si no te lo crees, nunca lo harás.

Paisaje

Aprovechando la amplitud de mi nueva imagen del blog, os dejo unas fotos increíbles.

 

Imatge018

 

 

05122010027

 

 

IMG_4294  

A partir de ahora voy a aprovechar el blog para colgar algunas de las fotos que hago. Evidentemente no soy ningún profesional, pero disfruto mucho haciéndolas.

Un nuevo mundo

Como ya comentaba en mi entrada anterior, el levantamiento del pueblo egipcio está cambiando nuestro mundo.

celebracion

Hoy 11 de Febrero de 2011 ha sido echado del poder un tipejo que llevaba 30 años apalancado en el gobierno. El pueblo ha triunfado, un pueblo oprimido, deprimido, pobre y extorsionado pro las fuerzas policiales afines al régimen de Mubarak.

Esto supone un gran paso en el mundo árabe. El rey de Jordania ya ha puesto a “remojar sus barbas”, Túnez sigue en movimiento, y el Rey de Marruecos ha afirmado que desde que ellos gobiernan ha habido grandes avances en su país, ja ja ja. Marruecos es otro régimen autoritario y manejado a placer por una familia, que se vayan preparando.

Podemos plantear muchas hipótesis de lo que va a suceder a partir de ahora, pero seguramente no acertaremos del todo en ningún caso.

Lo que sí es importante, es que un pueblo ha repudiado y desbancado a un gobernante corrupto y represivo. A partir de aquí, lo que vaya a ocurrir es evolución y progreso de unos pueblos que están sometidos en la pobreza y en el pensamiento.

Se abre un universo de posibilidades a todos los niveles, aunque seguro que nuestro mundo avanzado y moderno mojará pan en la nueva situación, pero también es seguro que estos nuevos horizontes traerán bien y mejoras para todos los que se apunten al carro.

Galería de imágenes del país.com

Estas cosas me emocionan profundamente, soy un chico fácil, es cierto, pero admirar el triunfo de un pueblo reclamando su libertad, es una de las cosas más grandes que se pueden vivir. Es fantástico ver a gente de toda clase uniéndose para lograr un objetivo tan importante y sensacional.

Viva el pueblo que lucha por sus derechos y libertades!

Vivan las personas que creen en lo que hacen y exigen lo que les corresponde!

Un día en Gaza

Cuelgo de nuevo una entrada antigua, creo que no debemos olvidar lo que ocurre en otras partes del mundo, y aunque creamos que esto no va con nosotros, sí va con nosotros, recordad la teoría del caos, y si no os convence, pensad por un momento en las consecuencias que tienen los conflictos que ocurren en el mundo, sin ir más lejos echad un vistazo al precio del combustible hoy, y comparadlo con lo que pagábamos antes de la inmoral guerra de Irak, por citar un ejemplo.

Demonstrators-clash-with--008

Además hoy, a principios del año 2011 están ocurriendo una serie de acontecimientos en el mundo árabe que son de trascendental importancia. Ocurra lo que ocurra en los países árabes que está habiendo revueltas, ya ha cambiado algo para siempre, el pueblo exige sus derechos, como seres humanos que son, y estas demandas están por encima de la religión. Se están produciendo en contra de regímenes dictatoriales y radicales, sistemas de gobierno poco legítimos y menos democráticos. Están hartos, y quieren un cambio en sus vidas. Túnez, Egipto, Yemen, …

Aquí os dejo de nuevo una pequeña historia ficticia, pero que podría ser muy real. 

personas_han_perdido_vida_disturbios_Cairo

Se me ha ocurrido escribir como podría ser un día en una familia de Gaza. Esto me ha surgido después de escuchar una noticia, 300 niños muertos en tres semanas de guerra y 1.500 heridos. Es una cifra intolerable y vergonzosa, ¿qué les pasa a estos tipos? ¿Qué hace el resto del mundo? ¿De qué va esta historia?

Esto es ficción, inventado por mí, pero, podría ser.

Ahmed (quiere decir: el más fervoroso adorador) se despertó sobresaltado, en la casa no se oía ni un solo ruido. Se levantó de un salto y comprobó que toda su familia seguía allí, bueno lo que quedaba de ella, porque había perdido a tres hijos por culpa de la maldita guerra.

El mayor de sus hijos, Akram (quiere decir: muy generoso) creyó que si se sacrificaba conseguiría el cielo para él y la salvación para su pueblo, pero lo único que consiguió fue asesinar a más de treinta personas, mujeres y niños haciendo estallar su cuerpo envuelto en explosivos en territorio judío. Sólo tenía veinte años el muy insensato, dijo su padre entre lágrimas, cuando le dieron la noticia.

Sus dos hijas mayores, Baraka (quiere decir: bendición) y Fath (quiere decir: victoria) fueron apresadas al poco tiempo de de la muerte de Akram para ser interrogadas y nunca más volvieron a saber de ellas.

La familia de Ahmed, se había deshecho, había sido aniquilada. Su mujer Ihsân (quiere decir: beneficiencia) jamás había superado la muerte de su primogénito, nunca más quiso vivir, y esperaba que algo o alguien se la llevara con sus hijos desaparecidos.

Así que Ahmed fue a la habitación de los pequeños, Husain (quiere decir: pequeña belleza) una preciosa niña de siete años y Muhtadi (quiere decir: debidamente guiado) un niño de diez años. Estaban durmiendo plácidamente, con la boquita abierta, y enredados entre ellos y las sábanas como si se hubieran querido hacer un nudo para que, jamás, nadie les separara.

Después de comprobar que estaba todo en orden, se lavó y se vistió, hacía mucho frío, y se abrigó con toda la ropa que encontró en su armario. El armario estaba prácticamente vacío, entre los cambios de casa, huyendo de las bombas y los asedios de los israelíes, y lo que había regalado para que otros no pasarán frío, pudieran taparse los pies o simplemente llevar un pantalón o una camisa para cubrirse.

Salió a la calle con cautela, primero escuchó tras la puerta, acercando el oído a la fría madera, y después oteando por debajo de la puerta, arrodillándose en el suelo. Después Entreabrió la puerta y se asomó para comprobar que no había ningún movimiento sospechoso en la calle. Puso los dos pies en la calle, se quedó parado, como si estuviera al borde de un precipicio a punto de caer, con los pies muy juntos alineados sobre una marca imaginaria.

Empezó a andar, iba al mercado negro a conseguir un poco de leche y una hogaza de pan para que su familia pudiera desayunar. Hacía tres días que prácticamente no comían, las tiendas estaban vacías, y los mercaos tradicionales, o habían sido bombardeados y saqueados. Sólo se podía conseguir comida en la sede de la ONU y en el mercado negro. En la ONU daban comida, unos mínimos, pero era suficiente para sobrevivir todo el día una família como la suya. El problema es que el día anterior, de buena mañana los malditos bombardeos habían arrasado la sede que había en Gaza, y que había servido de refugio y de fuente de alimentos a muchas familias. Ahora sólo quedaba el mercado negro, dónde se pagaban precios exorbitados por una ración de pan y una frasca de leche. Pero Ahmed debía gastar su dinero en darle de comer a su familia, y le daba igual el precio.
De vuelta a casa, tuvo que correr a esconderse varias veces al oir el ruido de las cadenas de los tanques israelíes. Una de las veces casi se le derrama la leche, y maldijo por primera vez en su vida a esos molestos vecinos. Él había trabajado mucho tiempo en el territorio exterior, en Israel, y conocía a muchos judíos que eran buena gente y que siempre le habían tratado muy bien, con respeto, incluso a veces poníendose de su lado cuando el ejército había bombardeado la franja, o cuando no le dejaban entrar a trabajar. Su jefe en la fábrica de juguetes le decía que no se preocupara si no le dejaban pasar, él siempre conservaría su trabajo, y siempre le guardaría una silla para cuando lo necesitara.
Al llegar a casa, empezaba a haber movimiento, su mujer y su hijo ya se habían vestido y se estaban calentando al lado de la estufa que había en la cocina. Esa estufa siempre iba con ellos, era una de las pocas cosas que conservaban después de las ocho mudanzas forzadas que habían tenido que realizar. Ahmed pregunto por su hija Husain, y su esposa le dio que estaba todavía descansando. El médico le había dicho hacía una semana que la criatura debía tener reposo y total tranquilidad, porque si no volvería a tener un ataque de ansiedad, incluso que podría derivar en un infarto si el estado de nerviosismo y la presión eran muy grandes. Ahmed sufría mucho por esto, era su joya, su hermosa niña, lo que más quería en el mundo, y la sola idea de perderla le tenía muy malhumorado todo el día.
Desayunaron lo que Ahmed había traído más unas galletas que el día anterior les había dado un vecino. Después recogieron todo como si se fueran a mudar de nuevo y lo cargaron en la furgoneta. Esperaban que empezaran los bombardeos, como cada día más o menos a media mañana. Hasta ahora habían tenido suerte, la zona dónde vivían sólo había sido atacada elpriemr día y no había quedado muy afectada, todavía las calles seguían asfaltadas y prácticamente todos los edificios en pie. Pero tenían que estar preparados para lo peor, así que Ahmed cerró todas las persianas y sólo dejo una ventana abierta para escuchar y ver lo que ocurría en el exterior.
Empezaron a caer las bombas y la pequeña Husain empezó a temblar, Ahmed la acogió en su regazo e intentó tranquilizarla, acariciándole el pelo, y frotándole la espalda suavemente.
Las bombas empezaron a caer más cerca, incluso se empezó a sentir el terrible olor de fuego y cemento derrumbado, el polvo entraba por la única ventana abierta dentro de la casa, y Ahmed tomó la decisión de coger a toda su familia y salir a buscar un refugio mejor. Al pasar por la cocina, recogió deprisa y corriendo la poca comida que había quedado encima de la mesa, y tiró de la mano de su hija. Comprobó con la mirada que su mujer y su hijo Muhtadi les seguían de cerca. De repente una bomba cayó muy cerca y por un momento quedó aturdido por el estruendo y el polvo que llenó sus ojos, de nuevo siguió avanzando, comprobó que su mujer y su hijo venían detrás. Cuando cruzó la calle y apenas había andado cincuenta metro se dio cuenta de que había dejado atrás a su hija. Una sacudida le quebró el corazón, y tuvo una fuerte sensación de dolor y pérdida. Dejó todo lo que llevaba a cuestas y volvió sobre sus pasos, encontró a la pequeña en el quicio de la puerta, acurrucada en el suelo, temblando como un flan, y cuando la pequeña levantó la cabeza, Ahmed vió en su cara el terror, la cara desencajada, la boca entreabierta, y descubrió que intentaba decirle algo mientras respiraba apresuradamente. Se acercó a ella para calmarla, y ella le musitó cerca de la cara: "papá, te quiero mucho, no te preocupes estoy bien, todo va salir bien. Mañana quiero volver a desayunar tan bien como hoy, gracias por el desayuno, papá" y de repente se paró, paro de respirar y se estremeció de la cabeza a los pies. Husain murió en aquel mismo instante.
Había sufrido un ataque al corazón.
Ahmed se rasgó las vestiduras, tiró los trozos de tela lejos de él, lloró, se lamentó, gritó de rabia y dolor. Su más querida posesión había muerto.
Ahmed se sentó abrazando a su hija, y miró al cielo. Maldita guerra pensó, me ha arrebatado a casi todos mis hijos, me han asesinado, estoy muerto y no quiero vivir más. Los dos bandos han acabado con mi familia y toda mi felicidad.
Aquel día Ahmed abandonó a su hijo y a su mujer y se fue a la mezquita más cercana a entregarse a la causa. Quería morir, y que los que le habían robado y aplastado su amor sufrieran lo que él había sufrido.

Historias como esta, con matices y variaciones se suceden día tras día en Gaza. Es la vergüenza del ser humano, matar por la tierra, o por el miedo, o por si acaso, o por odio, o por religión, o por poder, da igual, aniquilar a un pueblo no es tolerable bajo ningún precepto.

Aquí os dejo una maravillosa canción cantada a dúo por dos mujeres, una judía y una árabe. Una maravilla.

Pensad en todo esto.

Paisajes

En vista del éxito de mi post “Un nuevo paisaje”, y que a todos nos gusta disfrutar de bonitos paisajes, os dejo algunas fotos más de fantásticos paraísos.

Aporvechad para ver más allá de la foto, concentraos en lo que os transmite el sitio, intentad visualizaros allí, y sentir lo que sentiríais si estuviérais allí.

Después de muchos años III

Se puso el abrigo, se colocó cuidadosamente la bufanda, cogió las llaves de la mesilla del recibidor, abrió la puerta y salió al descansillo. Mientras esperaba al ascensor se acabó de abrochar el abrigo, sabía que a sus 72 años coger frío era correr mucho riesgo.

Se miró en el espejo del ascensor mientras bajaba, parecía más joven, aunque su cara llevaba las marcas de todas las experiencias vividas, de todas las emociones sentidas, de muchos años de dormir al raso, y un par de cortes en la mejilla izquierda, de aquel salvaje en Rwanda, que le marcó advirtiéndole que no intentara salvar a ningún otro niño soldado o le cortaría el cuerpo entero y le dejaría tirado para que se lo comieranlas alimañas.

Esa cicatriz también la llevaba en el corazón. De todas las atrocidades que había visto en el mundo, los niños soldado le habían producido un profundo pesar. Ver a niños de siete y ocho años empuñar armas de asalto, violar a mujeres, cortar cuellos como el que se unta la mantequilla en la tostada, casi sin mirar, sin pestañear, mientras su mirada se fijaba en un punto lejano del horizonte, como si su cuerpo y su mente vivieran a años luz de distancia.

“Niños soldado” Este asunto merece una entrada a parte.

Salió a la calle, como cada día a caminar un rato, a sentarse en el parque, dónde admiraba a los niños jugando, riendo, gritando y saltando, que es lo que tienen que hacer. Había visto muchas veces a niños que no podían hacerlo, tenían que trabajar para comer, si no, ellos y sus famílias morían de hambre.

Hacía mucho tiempo que intentaba hablar con los jóvenes, explicarles lo que había visto en sus viajes, explicarles como sonlas cosas en el otro mundo, como juegan los niños de por allí, los que no tienen una nintendo o un plato caliente en la mesa, los que no tienen una cama caliente para dormir. Lo intentaba a menudo, pero la gente le miraba como si estuviera loco o fuese un lunático escapado de algún centro.

No quería mortificar a nadie con las desgracias que ocurrían en el mundo, sólo quería explicarles lo que había visto y vivido, compartirlo con alguien, que los futuros hombres de nuestra sociedad reflexionaran por un momento, que vieran que había otra forma de afrontar la vida, que no todo era ganar dinero, tener un bonito coche, vivir en un precioso chalé, o irse de vacaciones a países exóticos (eso sí, sin salir del hotel para no ver demasiada miseria). Quería que supieran que no hacía falta hacer lo que hizo él, pero que sí se podían hacer muchas cosas para mejorar el mundo en el que una gran parte de la población vivía oprimida y muerta de hambre o de sed, sin medicinas para curar un simple catarro, sin un techo dónde cobijarse, sin tres comidas al día. Pero que a pesar de su situación, ellos también sentían amor, pasión, cariño, alegría, respeto y ganas de vivir.

Estaba convencido que a través de la enseñanza, la disfusión de la cultura, para todos por igual, el mundo sería un sitio mucho mejor. Estaba convencido que si asumíamos que el respeto por la naturaleza era nuestro futuro, esto nos haría capaces de construir una sociedad más fuerte y duradera.

Pequeños valores con grandes significados, poco esfuerzo y mucha recompensa, era fácil,pero nadie sabía lo que había que hacer. Se esforzaba todos los días por decírselo a todos, pero nadie le escuchaba.

Sus hijos, todos los niños que quiso, que enseñó o que ayudó, le habían enseñado a amar sin esperar nada a cambio, sintiéndolo de verdad,  a dar todo lo que tenía, para ser el hombre más rico del mundo, le habían regalado alegría, amor, risas, cariño, sinceridad, inocencia y las ganas de vivir. Le habían hecho un hombre auténtico, una persona de verdad, dispuesta siempre para los demás. Había aprendido a quererse a sí mismo, a apreciarse, a sentirse, a conocerse mejor.

Todo se lo habían dado por estar allí, y ahora, después de muchos años, su corazón estaba lleno de amor, amor que le llegaba de todas partes del mundo, cada vez que alguno de sus niños pensaba en él, le llegaba un rayo de luz que le sacudía el corazón.

Ahora su gran frustación, es que después de muchos años, nadie le quería escuchar. era mayor y estaba cansado, pero su corazón latía con la fuerza de un veinteañero, y no pensaba desisitir hasta el último momento, hasta el último día, hasta el último aliento.

La vida era maravillosa, y entregársela a los demás era lo más increíble que se podía hacer. Vivir en paz con uno mismo y en harmonía con la naturaleza y el entorno, con sabiduría, disfrutar de la gente, de las personas, y sobretodo de los niños, de sus juegos, de su vitalidad, de su amor sin reparos ni condiciones. Vivir, y vivir, no dejar de hacerlo nunca.

A los héroes que entregan su vida, a los héroes que dan y que aportan. A todos los que ponen su granito de arena, y que almenos una vez en la vida han deseado el bien del mundo y de los pueblos que lo habitan, a os que que han pensado en los demás.

Un mundo mejor es posible.

Después de muchos años II

Cuando por la tarde salió de la última entrevista, tenía la decisión tomada, se iba a centroamérica. Tenía tres semanas para los preparativos, pasaporte, visados, vacunas, y demás asuntos legales. Tenía que comprar algo de ropa, casi todo lo que tenía no le serviría en la selva o en la jungla. Tenía un montón de trajes, camisas de algodón, y muchas corbatas, y muy poca ropa cómoda de verdad, no la había necesitado nunca, sólo cuando iba a esquiar llevaba la ropa que a él le gustaba de verdad, cómoda, amplia y colorida.

Habían pasado las tres semanas y estaba en el aeropuerto esperando para embarcar, su primer destino Bogotá. Estaba sentado en la sala de espera y su cabeza bandeaba ideas. Todavía no había pasado un mes desde su renacer, y ya se encontraba feliz, todo había cambiado mucho en apenas cuatro semanas. Había regalado casi toda su ropa, había repartido sus bienes entre sus amigos y la organización para la que ahora trabajaba, sólo se quedó con el sofá, el ordenador portátil, la mesa del comedor y sus sillas, la cama y sus extensas colecciones de discos y libros. Alguna que otra alfombra, un par de cojines grandes que usaba para sentarse en el suelo y lo imprescindible de la cocina. 

Despertó cuando el avión tomó tierra, había dormido casi todo el viaje, estaba muy relajado, nada le rondaba la cabeza, era libre y estaba feliz.

Al bajar del avión, recogió su mochila y se dirigió a la salida. Allí le esperaban dos compañeros de la organización. Se presentaron con un fuerte abrazo, le daban la bienvenida a la família.

Su labor consisitía en ayudar a alfabetizar a niños de las aldeas del interior del país, aldeas dónde apenas llegaba el agua y la luz, dónde vivían de cultivar coca. Aldeas controladas la mayoría por la guerrilla. Aldeas dónde a nadie le daba de comer que los niños aprendieran a leer o a escribir. Esta era su labor principal, pero con el paso de los meses se dió cuenta de que podía ayudar en muchas más cosas. Podía enseñar a cantar, a bailar, a jugar, a disfrutar de las pequeñas cosas, a tomar consciencia de lo que ocurría a su alrededor.

Se enamoró locamente de la sonrisa de los niños, de su pasión por vivir, de sus ganas de aprender y de vivir intensamente todas las experiencias que la vida les ponía por delante.

Estuvo casi diez años rondando por el centro y el sur del continente americano. Diez años en los que vivió momentos de peligro, de hambre, de tristeza, de frustración, de impotencia, pero también de alegría, de amor, de felicidad, de satisfacción, de aprendizaje y de plenitud. Los había vivido entregando todo lo que tenía y sabía. Todos esos años le habían covertido  en una persona completa, en un gran hombre, en todo un personaje, en un sabio, en un luchador, en una persona sensata y paciente, que era capaz de convivir e interactuar con la naturaleza y el entorno que le rodeaba, de sentir, de emocionarse, se había convertido en un héroe, un héroe de los de verdad.

Estaba de nuevo en su casa, había decidido descansar unos meses y reforzar sus labores de ayuda y colaboración con las ONG’s, Ahora su experiencia era mucho mayor, podía afrontar mayores retos y aportar mucho más.

Cuando llevaba un par de meses en casa, se sentía de nuevo deshubicado, una cosa era ir a casa un par de semanas o incluso un mes, sabiendo que su partida estaba cerca, y otra muy distinta era estar en casa sin tener claro el día de partida. Había dejado de trabajar para la organización después de 10 años por unas desavenencias con el nuevo responsable de la organización. A él no le agradaba el nuevo enfoque, necesitaba acción y ahora la cosa estaba a la espera de unos permisos de este o aquel gobierno.  Sabía que esa labor era necesaria, pero la burocracia le aburría enormemente, necesitaba más acción, y últimamente a cada paso había que rellenar un formulario solicitando esto o aquello.

De nuevo inició la búsqueda, y tras unas cuantas entrevistas, decidió poner rumbo a África, con una organización captaneada por un médico de renombre que lo había abandonado todo para ayudar en el gran continente.

Empezó en Etiopía, ayudando a vacunar a la población infantil contra la malária, enseñándoles a leer y a escribir, y como había hecho en América, a jugar, a aprender, a sentir y a vivir con otra prespectiva. 

Se sorprendió de la amabilidad de la gente, de las grandes sonrisas que le dedicaban, de lo hospitalarios que eran con los extraños. Aquello era otro mundo, a nivel humano eran muy superiores que nosotros los occidentales. Durante más de 25 años estuvo en Zimbawe, Mozambique, Rwuanda, Uganda, Kenia, Tanzania, Liberia, Sierra Leona, Ghana, y Sudáfrica.

Sudáfrica le sorprendió especialmente, la fortaleza de aquellas personas, y su capacidad para subsistir tantos años bajo el imperialismo salvajo y violento que les tuvo subyugados a fuego y sangre. Se estudió la vida entera del gran hombrey gran héroe que era Nelson_Mandela. Gracias a él, el pueblo había superado una transición política pacíficamente y ahora Sudáfrica era un país que estaba prosperando a pasos de gigante.

La experiencia en África aún fue más increíble que en el continente Americano.

Las experiencia vitales vividas le forjaron, le hicieron más persona, más hombre, más habitante de este planeta, formaba parte de la historia de este mundo, había hecho mucho por él y por las personas que lo habitaban.

Ahora ya se había retirado, había vuleto a su casa y no tenía las fuerzas para seguir haciendo lo que le había devuelto a la vida, a la vida de verdad, la que el día que nació, su madre le regaló.

Continuará…

Después de muchos años I

Se puso el abrigo, se colocó cuidadosamente la bufanda, cogió las llaves de la mesilla del recibidor, abrió la puerta y salió al descansillo. Mientras esperaba al ascensor se acabó de abrochar el abrigo, sabía que a sus 72 años coger frío era correr mucho riesgo.

Ahora era un riesgo, pero hace muchos años durante sus innumerables aventuras por el mundo, el intenso frío simplemente formaba parte de la aventura, al igual que el sofocante calor, la  incomoda llúvia, la preciosa nieve, o el temible hielo.

Tenía 37 años, y un día se levantó de la cama, y dijo basta. No quería más esa vida oscura y gris, monótona y sin satisfacciones, insulsa, sin emoción. Un trabajo aburrido y la obligación de pagar la hipoteca era lo único que le mantenía en su situación. Sin más aquella mañana no fue a trabajar, llamó para decir que no estaba dispuesto, y al otro lado del teléfono nadie preguntó, a qué no estaba dispuesto, simplemente le dijeron que no olvidara pedir el parte médico que justificara su estado. Se rió a carcajada limpia, tenía que haber probado a decir que había muerto, a ver que respondía la voz al otro lado del teléfono. Después de un buen rato de pensar en la situación que acaba de protagonizar, encendió el ordenador y buscó en google: ONG. Pasó toda la mañana y parte de la tarde leyendo e indagando en las páginas del listado de organizaciones que le había dado el buscador. Hizo una selección y guardó las organizaciones que mejor le parecieron en los favoritos. El resto de la tarde la dedicó a pasear por el parque, y a observar y escuchar lo que ocurría a su alrededor. estuvo hasta muy tarde sentado en un banco viendo a la gente ir y venir.

Cuando entró en casa, se paró en el recibidor unos minutos, respiró profundamente y se fijó en el egradable olor que habían dejado las barritas de incienso que estuvo quemando todo el día, casi inconscientemente. El olor era fuerte, penetrante, pero nada desagradable, le daba una calidez a su hogar que no había sentido nunca hasta ahora, a pesar de haber encendido muchas veces esas barritas.

Se sentó en el sofá, y al coger el mando de la tele, se dió cuenta de que no le apetecía nada verla, era una rutina, pero hoy habían cambiado muchas cosas. Se levantó y encendió el equipo de música. Seleccionó un cd, buscaba algo inspirador y un poco salvaje. Lo encontró, sacó el pequeño disco brillante de su envoltorio de plástico, lo limpió con su camiseta y lo introdujo en la bandeja. Lo puso en marcha y apagó casi todas las luces, encendió otra barrita aromática, y se sentó en el suelo. Cuando escuchó el tema “Black hole sun”, recordó el vídeo, lo había visto muchas veces y siempre le había hecho mucha gracia el elenco de personajes estrafalarios. Ahora al recordarlo, le parecía un poco bestia, y bastante triste, en el fondo era una crítica a un tipo de sociedad que él conocía muy bien.

Cuando acabó de escuchar el disco, estuvo mucho rato en silencio, escuchando los ruídos de la calle, luego se levantó y se fue a la cama, sin mirar la hora, sin ponerse el despertador. Algo había empezado a cambiar.

A la mañana siguiente se levantó antes de que saliera el sol, desayunó tranquilamentey se sentó en la mesa de su escritorio. Estuvo llamando a las organizaciones para informarse de cuál era su labor, qué hacían y dónde lo hacían. Pidió cita en tres de ellas para aquel mismo día.

Continuará …

¿Vivimos en Matrix?

matrix

 

Matrix: Un sistema controla a los seres humanos, a través de una “realidad” fabricada para el gusto y disfrute de la sociedad. Promueve el conformismo inconsciente a través de la manipulación.

Sé que la explicación es un poco compleja, pero no se me ocurría otra forma de definirlo sin copiar a alguien. Además como la mayoría habéis visto la película, y si no, deberíais, creo que quedará todo aclarado.

Aprovecho esta gran película para hacer un símil con nuestra sociedad actual. Vivimos, la mayoría, y por suerte no todos, en la pura rutina de trabajo – casa, casa – trabajo, y fin de semana al campo, a la sierra o al Montseny, dependiendo de dónde vivas.

Esto, en general es frustrante e insatisfactorio, sobretodo para los que creemos en algo más que en el trabajo, y el pago puntual de la hipoteca, además de alguna que otra hora en el gimnasio y unos ratitos de ocio mal entendido.

La vida hay que vivirla con plenitud, con creencias que nos orienten y nos guíen, con valores que fundamenten nuestras decisiones y nuestros actos. Ya sea trabajar, estar de vacaciones o ir al gimnasio, hay que hacerlo queriendo y disfrutando en la medida de lo posible del momento, a pesar de que haya cosas que las hagamos menos a gusto que otras.

Me explico, y expongo mi teoría uniendo las dos partes anteriores. El ritmo diario de nuestras vidas, muchas veces nos impide pararnos a pensar hacia dónde queremos ir realmente, qué queremos hacer voluntariamente,ya sea el trabajo, ir al gimnaio o hacer lo que sea que queramos hacer con nuestro tiempo.

Hacemos las cosas basándonos en lo que está bien o mal, según la cultura o la sociedad en la qué vivimos (concepto que me aclaró muy bien mi querida y admirada Nekane) y la mayoría de veces nos dejamos llevar por un interés personal sin pensar en lo que ocurre a nuestro alrededor con las personas a las que afecta n nuestras decisiones.

El sistema está “montado” para que pensemos lo mínimo y actuemos lo máximo. Vivimos en la acción permanente, hacer y hacer, para tener y tener. Hasta que un día nos paramos a pensar en aquellas viejas preguntas que planteaban los filósofos. ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Para qué estamos aquí? Y cuando lo hemos analizado un poquito y no encontramos las respuestas, seguimos hacia adelante, total mañana tengo que volver a trabajar para poder pagar la hipoteca y comprarme el cochazo nuevo en un par de años.

El sistema nos atrapa y no nos deja libertad para decidir. Pensad un momento, ¿se puede vivir sin trabajar? ¿se puede formar parte de la sociedad si no tienes? ¿se puede ser algo que los demás no esperan que seas? Supongo que sí a todo, pero sin vivir en este mundo. Matrix (el sistema) te controla y te hace seguir siendo lo que debes ser.

Pero por suerte hay gente que con el solo hecho de planteárselo emprenden la lucha para controlar ellos su sistema y su vida, decidir por sí mismos, asumir unos valores propios, discernir entre el bien y el mal más allá de lo establecido.

Propongo, primero, pensar en lo que queremos realmente, pensar en lo que creemos realmente, establecer nuestros propios valores, sólidos y fundamentales para nuestro desarrollo personal y social. Segundo, actuar en consecuencia, o ser coherentes con lo que hemos decidido. Y tercero compartirlo con los demás, con la gente que nos rodea, con la gente a la que queremos y apreciamos.

Para finalizar dejo unas preguntas ¿a quién le interesa que no pensemos en estas cosas?¿quién controla Matrix? ¿Por qué la mayoría de veces no actuamos libremente y con todo nuestro corazón puesto en lo que hacemos?

¿Hay alguien que lo impida o lo promueva, o nosotros mismos nos ponemos las limitaciones o simplmente no pensamos en ello?

 

Os dejo unos fragmentos de diálogos de Matrix para ilustrar el tema que he comentado:

Neo: ¿Cómo puedo hacer una elección?

 Oráculo: Porque no viniste a mí a hacer la elección; ya la has hecho. Estás aquí para intentar comprender por qué la hiciste. Pensaba que ya habrías descifrado eso.

Neo: ¿Por qué estás tú aquí?

Oráculo: Por la misma razón.

[…]

Oráculo: Ahora tienes la visión, Neo. Estás mirando al mundo sin tiempo.

Neo: ¿Entonces por qué no puedo ver lo que le ocurre?

Oráculo: No podemos ver más allá de las elecciones que no entendemos.[…]

Merovingio: Verás, hay sólo una constante… Una verdad universalmente real…

Causalidad. Acción, reacción. Causa y efecto. Todo comienza con una ELECCIÓN.

 […]

 Arquitecto: Elección. El problema es la ELECCIÓN.

 […]

 Oráculo: Ya te lo dije en su día. Nadie puede ver más allá de una elección que no entiende, te lo repito, nadie.

 Neo: ¿Qué elección?

Oráculo: Eso no importa. Es mi elección. Yo debo tomar la mía lo miamo que tú la tuya.

 

Cumpliendo

Pues parece que lo de Obama, de momento, va muy en serio. A falta de organizar temas administrativos y diplomáticos, el gran hombre echa el cierre a la desvergüenza humana que representa Guantánamo.

Guantánamo, un agujero inmundo, ilegal, amoral e indecente. Presos por que sí, bueno porque alguien “cree” que son terroristas islámicos. Otra atrocidad permitida por el mundo entero. Tortura, vejación, y mil innombrables cosas más.

Además de esto Obama toma posesión del cargo con un discurso formado y basado en los valores y los principios de la sociedad en la que él cree. Un discurso ilusionante como pocos, en el que el pueblo se postra a sus pies. Y no sólo el pueblo americano, medio mundo apuesta por el cambio que porpone este hombre.

La gente está dispuesta a hacer por su presidente lo que les pida, y esto ya es un cambio importantísimo en la sociedad.

Yo apuesto por él, creo en lo que propone.

La Navidad

Esta canción que es un poco bestia, pero representa y critica los ambientes de estos días de fiestas navideñas, me trae muchos recuedos de juventud. La he bailado, cantado y coreado unas cuantas veces. Me gusta y la dejo aquí como contramuestran de las felices navidades.
A pesar de todo, felices días a todos. Amor y buen rollo pra todos los que quiero.

Ayuda, nos morimos!!!!!!

Ayer escuché en las notícias y leí en la prensa una notícia realmente espeluznante.

Diez millones de niños menores de cinco años mueren cada año por causas que podrían evitarse con una inversión muy baja, ha denunciado esta mañana la ONG Save The Children en Madrid.

El problema que se plantea ahora es que con la crisis, los donantes han disminuido sus ayudas, y las cantidades son importantes.
El miedo, el desasosiego, la incertidumbre que nos ha provocado la crisis mundial, nos ha hecho reducir costes, y uno de estos costes son las donaciones a las ONG’S y otras asociaciones que AYUDAN y colaboran en todos los países del mundo dónde pueden y llegan.
Nuestra crisis es de “chichinabo” al lado de lo que padecen estas gentes, estamos de acuerdo que muchas famílias en nuestro país están sufriendo severamente las consecuencias de la crisis (sí crisis Sr. Presidente), famílias que se quedan sin poder ingresar uno de los sueldos, precios al alza, en definitiva, que hay y habrá gente que las está o las va a pasar canutas.
Pero algunos, lo único que pierden es poder adquisitivo, que no es poco, la verdad, y no pueden seguir con su nivel de vida actual. Pero la comida la seguimos teniendo en la mesa, el techo nos cubre, y nos calentamos con mantas o calefacción.
Pero a pesar de seguir viviendo, más o menos bien, así es, dejamos de donar.
El estudio presentado por Save the Children dice en su titular:

” En todo el mundo, cada año 10 millones de niños mueren antes de llegar a los cinco años de edad, lo que quiere decir que un niño muere cada tres segundos. Cerca de cuatro millones de niños mueren durante los 28 primeros días de vida, lo que se conoce como período “neonatal”. Tres millones de bebes mueren durante la primera semana, incluyendo los dos millones que mueren el primer día.”Acceso al informe

Hay que releer esto, y pensar, tomar consciencia de lo que aquí se está diciendo. Es aterrador, brutal e inhumano, no sé cómo podemos convivir con esta terrible realidad.
¿Y qué podemos hacer?
Pues podemos hacer muchas cosas, de momento tener en cuenta esto en nuestra cabeza ya es un paso positivo. En la medida de lo posible, donar, dar, regalar, ayudar siempre que podamos a la ONG que más simpática nos caiga, a la que nuestro vecino o amigo dona mensualmente, a los misioneros que ejercen una labor encomiable, a quién sea.
Nuestro mundo somos nosotros, la gente de los pueblos. Todos somos parte de esto, y aunque a veces nos parezca lejano y nos suene como un murmullo ajeno a nosotros, esto es parte de nosotros en la medida que queramos cada uno.
Pensemos, ¿Qué podemos hacer?