Jubilados en las Revueltas Estudiantiles

En los años 60, en nuestro país, los estudiantes se revelaban contra el sistema y luchaban por mejorar y conseguir derechos para su futuro y el de sus hijos.

Hoy, están jubilados, y luchan por sacar adelante a sus familias y salvaguardar el futuro de sus nietos y sus hijos.

De nuevo en lucha y hasta el cuello por los demás y por el futuro.

 

 

Muchos de los jubilados de este país, están facilitando y haciendo posible que muchas familias coman, los niños vayan a la escuela y la vida siga.

Gracias a ellos, se sustentan muchas familias, que e otro modo, estarían desahuciadas o en precario.

Es curioso, como se dejaron la piel para conseguir un futuro mejor, sacrificaron horas de estudio, ocio y diversión, dinero y tiempo, por lo que creyeron mejor para su entorno y la vida de sus hijos y nietos. Hoy, debe ser frustrante ver como poco a poco, algunos de esos derechos adquiridos con lucha y esfuerzo se han ido al traste. Y lo peor, ver como el estado del bienestar que consiguieron para todos, flaquea como pequeño árbol azotado por el viento.

Deberían estar disfrutando del descanso del guerrero vencedor, del esfuerzo ímprobo que han realizado durante años, tirados en la playa todo el invierno y en verano disfrutando de los nietos, y resulta, que se están dejando el tiempo y sus ahorros y pensiones en sacar adelante a sus familias.

Ahora son uno de los sustentos de nuestra sociedad, un pilar fundamental, sin el que nuestros sistema haría aguas por todos los frentes.

Escribo este pequeño post, para agradecer a todos su lucha de juventud y su tesón y persistencia en su jubilación.

GRACIAS A NUESTROS MAYORES!!!!

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Cuerpo y mente, la superación humana

Os dejo una entrada que ya colgué en Diciembre de 2009, pero que sin duda vale la pena revisar. Disfrutad de este fantástico vídeo, y si tenéis más curiosidad, entrad en el mundo de la apnea. Es increíble ver los límites del ser humano "aparentes", rebasados de sobra.
Son unos de mis vídeos preferidos, me pone la carne de gallina, los pelos de punta, la emoción se dispara, no hay palabras para describirlo.

Os dejo el nuevo récord que batió el gran Trubridge en Diciembre del 2010, 101 metros de profundidad.

Se sigue superando.

 

"De nuevo, el gran blog <a href="http://www.fogonazos.es/">Fogonazos</a>, nos hace llegar una noticia de superación y poderío, tanto mental como físico.

<a href="http://en.wikipedia.org/wiki/William_Trubridge">William Trubridge</a> consiguió el récord del mundo de apnea libre.
88 metros de profundidad, a pulmón y sin ayuda de aletas, ni lastre. Una auténtica proeza sólo al alcance de un superhombre. La preparación física es brutal, pero la mental en esta especialidad es mayor si cabe.
En el vídeo podéis ver como el apneista absorbe el aire, y llena sus pulmones al máximo, una técnica muy difícil que requiere de una pericia y una práctica muy específicas y difíciles de adquirir.
Disfrutad de este fantástico vídeo. Pone los pelos de punta ver a William bajar a un ritmo suave y constante. Fijaos en la técnica de nado, sincroniza todo su cuerpo a la perfección, es como un pez.

Cuando vayáis a la playa, intentad sumergiros y bajar unos metros hacia abajo a pulmón, sin ayuda de aletas ni de lastre, comprenderéis el mérito que tiene lo que este superhombre hace."

Los falsificadores

De nuevo en la 2, nos regalan una interesantísima película.

LOS FALSIFICADORES

Los_falsificadores

 

Como comentaba en una entrada anterior, los lunes en la 2, son de cine del bueno, casi siempre. Cine europeo, con películas buenas, originales, sencillas y muy interesantes.

Este lunes pasado, “Los Falsificadores”, una película alemana que narra una historia sucedida durante la segunda guerra mundial. Basada en hechos reales, cosa que me suele echar para atrás cuando se trata de películas comerciales, pero en este caso me ha gustado mucho.

SINOPSIS

“Los falsificadores” relata la verdadera historia de Salomon Sorowitsch, insigne falsificador y bohemio. Tras su confinamiento en un campo de concentración alemán en 1944, aceptó colaborar con los nazis en la mayor operación de falsificación de billetes de la Historia, con la que se pretendía contribuir a la financiación de la guerra. Durante los últimos años del conflicto, cuando el Reich veía cercano su final, las autoridades decidieron imprimir sus propios billetes en las divisas de sus principales enemigos. Con aquel dinero falso pretendían anegar las economías de los países rivales y al tiempo llenar sus propias arcas, vacías por la guerra. En el campo de concentración de Sachsenhausen, dos barracones fueron aislados del resto de las instalaciones y del mundo exterior para ser transformados en perfectos talleres de falsificación. Así nació la denominada Operación Bernhard.

Fuente: http://www.labutaca.net/films/51/diefalscher.htm

La película plantea dilemas morales, la propia supervivencia Vs ayudar a los nazis a ganar la guerra. En todo el metraje se plantea el tema de la supervivencia propia y de los demás. En el campo en le que están confinados, hay también presos confinados sin los privilegios de los que disfrutan “los falsificadores”. Privilegios tales como comida, camas blandas, sábanas, ducha, médico, y un trabajo relativamente poco sacrificado.

Una muy buena interpretación de los actores, una narración fluida, y una atmósfera dramática hacen de esta película una interesantísima cinta. Ganadora del Óscar mejor película extranjera.

Recomendable a los que os gusta disfrutar de historias interesantes, conflictos morales, toma de decisiones difíciles y sobre todo del cine bien hecho.

Os sigo animando a visionar la peli de la 2 de los lunes.

Un nuevo mundo

Como ya comentaba en mi entrada anterior, el levantamiento del pueblo egipcio está cambiando nuestro mundo.

celebracion

Hoy 11 de Febrero de 2011 ha sido echado del poder un tipejo que llevaba 30 años apalancado en el gobierno. El pueblo ha triunfado, un pueblo oprimido, deprimido, pobre y extorsionado pro las fuerzas policiales afines al régimen de Mubarak.

Esto supone un gran paso en el mundo árabe. El rey de Jordania ya ha puesto a “remojar sus barbas”, Túnez sigue en movimiento, y el Rey de Marruecos ha afirmado que desde que ellos gobiernan ha habido grandes avances en su país, ja ja ja. Marruecos es otro régimen autoritario y manejado a placer por una familia, que se vayan preparando.

Podemos plantear muchas hipótesis de lo que va a suceder a partir de ahora, pero seguramente no acertaremos del todo en ningún caso.

Lo que sí es importante, es que un pueblo ha repudiado y desbancado a un gobernante corrupto y represivo. A partir de aquí, lo que vaya a ocurrir es evolución y progreso de unos pueblos que están sometidos en la pobreza y en el pensamiento.

Se abre un universo de posibilidades a todos los niveles, aunque seguro que nuestro mundo avanzado y moderno mojará pan en la nueva situación, pero también es seguro que estos nuevos horizontes traerán bien y mejoras para todos los que se apunten al carro.

Galería de imágenes del país.com

Estas cosas me emocionan profundamente, soy un chico fácil, es cierto, pero admirar el triunfo de un pueblo reclamando su libertad, es una de las cosas más grandes que se pueden vivir. Es fantástico ver a gente de toda clase uniéndose para lograr un objetivo tan importante y sensacional.

Viva el pueblo que lucha por sus derechos y libertades!

Vivan las personas que creen en lo que hacen y exigen lo que les corresponde!

The road

Hace tres años me compré un libro, “La Carretera” de Cormac McCarthy. Por varias razones no me había puesto con él hasta esta semana pasada. Tenía todas las ganas del mundo de leérlo, pero iba dilatando el arranque de la experiencia, por fin he visto un hueco en mi ajetreada vida, y me he tirado al cuello, le he visto la yugular y no me lo he pensado más, he mordido fuerte y con ganas, disfrutando del momento.
De entrada estoy arrepentido de no haberlo hecho antes, si hubiera empezado en cuanto llegó a mis manos ahora ya lo habría leído un par de veces más, pero el transcurrir de mi días no me da mucho margen para la lectura.
El libro de McCarthy es bueno, muy bueno, desde mi punto de vista, claro está, aunque no soy el único que lo piensa, le han dado el Pulitzer por la obra, casi nada.

El libro nos pone en la piel de un hombre, del que no se desvela prácticamente nada de su pasado, que tras lo que parece una hecatombe nuclear, se dirige junto a su hijo hacia el sur de Estados Unidos en busca de un mejor clima y mayores posibilidades de supervivencia.
Básicamente el libro narra el viaje a partir de un punto indefinido del norte del país, hacia el sur a través de carreteras que recorren el país de norte a sur. Nuestro hombre lleva consigo a su hijo, un pequeño muchacho de edad indefenida, que es la razón de vivir del hombre, la única razón de su existencia, la supervivencia de su hijo. El planteamiento inicial se complica con unos paisajes infernales arrasados por el fin de los días, sin vegetación, sin animales y sin prácticamente ningún ser humano. La tierra quemada y llena de cenizas, el invierno nuclear frío y despiadado, un frío “capaz de romper las rocas” como dice él mismo en el libro. A medida que avanzamos en la lectura vamos descubriendo nuevos agentes que dificultan el avance y la supervivencia, caníbales en busca de presas frescas y jugosas, ejércitos organizados con palos y tuberías de acero, esclavos que forman parte del menú del día o que son utilizados para transportar los pocos restos que van encontrando a lo largo del camino.
A este panorama McCarthy le añade una grave enfermedad al padre que le dificulta aún más el avance hacia el mar, hacia el sur.
El planteamiento es desgarrador y bestial, sin comida, helados de frío, enfermo el padre y el hijo flaco y sin muchas fuerzas, huyendo del contacto con otros seres de la misma especie, rebuscando en casas y en tiendas, siempre acechando el peligro, el tremendo frío y el cansancio.

Durante la lectura te vas metiendo ene l papel del padre, Cormac McCarthy consigue que te acabes preocupando por la vida y la nutrición del hijo, la sensación de angustia se va acrecentando a medida que avanzan y se van encontrando barreras en el camino.

Realmente me ha impresionado, me ha encantado, me ha dejado un sabor agrío, a sangre y a comida rancia, el frío se me ha metido en el cuerpo incluso el olor a ceniza y humo. Un libro sin los nombres de los protagonistas, con el antes abierto, sin muchos detalles, los datos justos para que tú te hagas tu libro. Un final duro, pero abierto a la esperanza tras haberla despedazado durante todo el libro. Planteamientos de egoísmo, supervivencia, asesinato sin sentimiento de culpa, avanzar a cualquier precio, todo vale, o casi todo. Ellos son “los buenos” como dice el niño en varias ocasiones.

Recomiendo el libro, sin peros.

El estilo de escritura es otra característica importante de este autor, un ritmo sincopado, entrecortado, rápido sin casi orportunidad de respirar, que provoca que la lectura se acelere y devores páginas y páginas a un ritmo trepidante, sin perderte nada de lo que está ocurriendo, entrando en todos los rincones, viendo lo que vé el protagonista, sintiendo y padeciendo su sufrimiento y su angustia.

También se ha hecho una película, a la que me da un poco de miedo acercarme, pero creo que finalemente la veré. Nunca he encontrado una película mejor que su libro, pero algunas saben transmitir algunas de las cosas que en los libros vives, nunca todas.

Cuerpo y mente, la superación humana

De nuevo, el gran blog Fogonazos, nos hace llegar una notícia de superación y poderío, tanto mental como físico.

William Trubridge consiguió el récord del mundo de apnea libre.
88 metros de profundidad, a pulmón y sin ayuda de aletas, ni lastre. Una auténtica proeza sólo al alcance de un superhombre. La preparación física es brutal, pero la mental en esta especialidad es mayor si cabe.
En el vídeo podéis ver como el apneista absorve el aire, y llena sus pulmones al máximo, una técnica muy difícil que requiere de una pericia y una práctica muy específicas y difíciles de adquirir.
Disfrutas de este fantástico vídeo. Pone los pelos de punta ver a William bajar a un ritmo suave y constante. Fijáos en la técnica de nado, sincroniza todo su cuerpo a la perfección, es como un pez.

Cuando vayáis a la playa, intentad sumergiros y bajar unos metros hacia abajo a pulmón, sin ayuda de aletas ni de lastre, comprenderéis el mérito que tiene lo que este superhombre ha hecho.

Después de muchos años III

Se puso el abrigo, se colocó cuidadosamente la bufanda, cogió las llaves de la mesilla del recibidor, abrió la puerta y salió al descansillo. Mientras esperaba al ascensor se acabó de abrochar el abrigo, sabía que a sus 72 años coger frío era correr mucho riesgo.

Se miró en el espejo del ascensor mientras bajaba, parecía más joven, aunque su cara llevaba las marcas de todas las experiencias vividas, de todas las emociones sentidas, de muchos años de dormir al raso, y un par de cortes en la mejilla izquierda, de aquel salvaje en Rwanda, que le marcó advirtiéndole que no intentara salvar a ningún otro niño soldado o le cortaría el cuerpo entero y le dejaría tirado para que se lo comieranlas alimañas.

Esa cicatriz también la llevaba en el corazón. De todas las atrocidades que había visto en el mundo, los niños soldado le habían producido un profundo pesar. Ver a niños de siete y ocho años empuñar armas de asalto, violar a mujeres, cortar cuellos como el que se unta la mantequilla en la tostada, casi sin mirar, sin pestañear, mientras su mirada se fijaba en un punto lejano del horizonte, como si su cuerpo y su mente vivieran a años luz de distancia.

“Niños soldado” Este asunto merece una entrada a parte.

Salió a la calle, como cada día a caminar un rato, a sentarse en el parque, dónde admiraba a los niños jugando, riendo, gritando y saltando, que es lo que tienen que hacer. Había visto muchas veces a niños que no podían hacerlo, tenían que trabajar para comer, si no, ellos y sus famílias morían de hambre.

Hacía mucho tiempo que intentaba hablar con los jóvenes, explicarles lo que había visto en sus viajes, explicarles como sonlas cosas en el otro mundo, como juegan los niños de por allí, los que no tienen una nintendo o un plato caliente en la mesa, los que no tienen una cama caliente para dormir. Lo intentaba a menudo, pero la gente le miraba como si estuviera loco o fuese un lunático escapado de algún centro.

No quería mortificar a nadie con las desgracias que ocurrían en el mundo, sólo quería explicarles lo que había visto y vivido, compartirlo con alguien, que los futuros hombres de nuestra sociedad reflexionaran por un momento, que vieran que había otra forma de afrontar la vida, que no todo era ganar dinero, tener un bonito coche, vivir en un precioso chalé, o irse de vacaciones a países exóticos (eso sí, sin salir del hotel para no ver demasiada miseria). Quería que supieran que no hacía falta hacer lo que hizo él, pero que sí se podían hacer muchas cosas para mejorar el mundo en el que una gran parte de la población vivía oprimida y muerta de hambre o de sed, sin medicinas para curar un simple catarro, sin un techo dónde cobijarse, sin tres comidas al día. Pero que a pesar de su situación, ellos también sentían amor, pasión, cariño, alegría, respeto y ganas de vivir.

Estaba convencido que a través de la enseñanza, la disfusión de la cultura, para todos por igual, el mundo sería un sitio mucho mejor. Estaba convencido que si asumíamos que el respeto por la naturaleza era nuestro futuro, esto nos haría capaces de construir una sociedad más fuerte y duradera.

Pequeños valores con grandes significados, poco esfuerzo y mucha recompensa, era fácil,pero nadie sabía lo que había que hacer. Se esforzaba todos los días por decírselo a todos, pero nadie le escuchaba.

Sus hijos, todos los niños que quiso, que enseñó o que ayudó, le habían enseñado a amar sin esperar nada a cambio, sintiéndolo de verdad,  a dar todo lo que tenía, para ser el hombre más rico del mundo, le habían regalado alegría, amor, risas, cariño, sinceridad, inocencia y las ganas de vivir. Le habían hecho un hombre auténtico, una persona de verdad, dispuesta siempre para los demás. Había aprendido a quererse a sí mismo, a apreciarse, a sentirse, a conocerse mejor.

Todo se lo habían dado por estar allí, y ahora, después de muchos años, su corazón estaba lleno de amor, amor que le llegaba de todas partes del mundo, cada vez que alguno de sus niños pensaba en él, le llegaba un rayo de luz que le sacudía el corazón.

Ahora su gran frustación, es que después de muchos años, nadie le quería escuchar. era mayor y estaba cansado, pero su corazón latía con la fuerza de un veinteañero, y no pensaba desisitir hasta el último momento, hasta el último día, hasta el último aliento.

La vida era maravillosa, y entregársela a los demás era lo más increíble que se podía hacer. Vivir en paz con uno mismo y en harmonía con la naturaleza y el entorno, con sabiduría, disfrutar de la gente, de las personas, y sobretodo de los niños, de sus juegos, de su vitalidad, de su amor sin reparos ni condiciones. Vivir, y vivir, no dejar de hacerlo nunca.

A los héroes que entregan su vida, a los héroes que dan y que aportan. A todos los que ponen su granito de arena, y que almenos una vez en la vida han deseado el bien del mundo y de los pueblos que lo habitan, a os que que han pensado en los demás.

Un mundo mejor es posible.

Después de muchos años II

Cuando por la tarde salió de la última entrevista, tenía la decisión tomada, se iba a centroamérica. Tenía tres semanas para los preparativos, pasaporte, visados, vacunas, y demás asuntos legales. Tenía que comprar algo de ropa, casi todo lo que tenía no le serviría en la selva o en la jungla. Tenía un montón de trajes, camisas de algodón, y muchas corbatas, y muy poca ropa cómoda de verdad, no la había necesitado nunca, sólo cuando iba a esquiar llevaba la ropa que a él le gustaba de verdad, cómoda, amplia y colorida.

Habían pasado las tres semanas y estaba en el aeropuerto esperando para embarcar, su primer destino Bogotá. Estaba sentado en la sala de espera y su cabeza bandeaba ideas. Todavía no había pasado un mes desde su renacer, y ya se encontraba feliz, todo había cambiado mucho en apenas cuatro semanas. Había regalado casi toda su ropa, había repartido sus bienes entre sus amigos y la organización para la que ahora trabajaba, sólo se quedó con el sofá, el ordenador portátil, la mesa del comedor y sus sillas, la cama y sus extensas colecciones de discos y libros. Alguna que otra alfombra, un par de cojines grandes que usaba para sentarse en el suelo y lo imprescindible de la cocina. 

Despertó cuando el avión tomó tierra, había dormido casi todo el viaje, estaba muy relajado, nada le rondaba la cabeza, era libre y estaba feliz.

Al bajar del avión, recogió su mochila y se dirigió a la salida. Allí le esperaban dos compañeros de la organización. Se presentaron con un fuerte abrazo, le daban la bienvenida a la família.

Su labor consisitía en ayudar a alfabetizar a niños de las aldeas del interior del país, aldeas dónde apenas llegaba el agua y la luz, dónde vivían de cultivar coca. Aldeas controladas la mayoría por la guerrilla. Aldeas dónde a nadie le daba de comer que los niños aprendieran a leer o a escribir. Esta era su labor principal, pero con el paso de los meses se dió cuenta de que podía ayudar en muchas más cosas. Podía enseñar a cantar, a bailar, a jugar, a disfrutar de las pequeñas cosas, a tomar consciencia de lo que ocurría a su alrededor.

Se enamoró locamente de la sonrisa de los niños, de su pasión por vivir, de sus ganas de aprender y de vivir intensamente todas las experiencias que la vida les ponía por delante.

Estuvo casi diez años rondando por el centro y el sur del continente americano. Diez años en los que vivió momentos de peligro, de hambre, de tristeza, de frustración, de impotencia, pero también de alegría, de amor, de felicidad, de satisfacción, de aprendizaje y de plenitud. Los había vivido entregando todo lo que tenía y sabía. Todos esos años le habían covertido  en una persona completa, en un gran hombre, en todo un personaje, en un sabio, en un luchador, en una persona sensata y paciente, que era capaz de convivir e interactuar con la naturaleza y el entorno que le rodeaba, de sentir, de emocionarse, se había convertido en un héroe, un héroe de los de verdad.

Estaba de nuevo en su casa, había decidido descansar unos meses y reforzar sus labores de ayuda y colaboración con las ONG’s, Ahora su experiencia era mucho mayor, podía afrontar mayores retos y aportar mucho más.

Cuando llevaba un par de meses en casa, se sentía de nuevo deshubicado, una cosa era ir a casa un par de semanas o incluso un mes, sabiendo que su partida estaba cerca, y otra muy distinta era estar en casa sin tener claro el día de partida. Había dejado de trabajar para la organización después de 10 años por unas desavenencias con el nuevo responsable de la organización. A él no le agradaba el nuevo enfoque, necesitaba acción y ahora la cosa estaba a la espera de unos permisos de este o aquel gobierno.  Sabía que esa labor era necesaria, pero la burocracia le aburría enormemente, necesitaba más acción, y últimamente a cada paso había que rellenar un formulario solicitando esto o aquello.

De nuevo inició la búsqueda, y tras unas cuantas entrevistas, decidió poner rumbo a África, con una organización captaneada por un médico de renombre que lo había abandonado todo para ayudar en el gran continente.

Empezó en Etiopía, ayudando a vacunar a la población infantil contra la malária, enseñándoles a leer y a escribir, y como había hecho en América, a jugar, a aprender, a sentir y a vivir con otra prespectiva. 

Se sorprendió de la amabilidad de la gente, de las grandes sonrisas que le dedicaban, de lo hospitalarios que eran con los extraños. Aquello era otro mundo, a nivel humano eran muy superiores que nosotros los occidentales. Durante más de 25 años estuvo en Zimbawe, Mozambique, Rwuanda, Uganda, Kenia, Tanzania, Liberia, Sierra Leona, Ghana, y Sudáfrica.

Sudáfrica le sorprendió especialmente, la fortaleza de aquellas personas, y su capacidad para subsistir tantos años bajo el imperialismo salvajo y violento que les tuvo subyugados a fuego y sangre. Se estudió la vida entera del gran hombrey gran héroe que era Nelson_Mandela. Gracias a él, el pueblo había superado una transición política pacíficamente y ahora Sudáfrica era un país que estaba prosperando a pasos de gigante.

La experiencia en África aún fue más increíble que en el continente Americano.

Las experiencia vitales vividas le forjaron, le hicieron más persona, más hombre, más habitante de este planeta, formaba parte de la historia de este mundo, había hecho mucho por él y por las personas que lo habitaban.

Ahora ya se había retirado, había vuleto a su casa y no tenía las fuerzas para seguir haciendo lo que le había devuelto a la vida, a la vida de verdad, la que el día que nació, su madre le regaló.

Continuará…

Después de muchos años I

Se puso el abrigo, se colocó cuidadosamente la bufanda, cogió las llaves de la mesilla del recibidor, abrió la puerta y salió al descansillo. Mientras esperaba al ascensor se acabó de abrochar el abrigo, sabía que a sus 72 años coger frío era correr mucho riesgo.

Ahora era un riesgo, pero hace muchos años durante sus innumerables aventuras por el mundo, el intenso frío simplemente formaba parte de la aventura, al igual que el sofocante calor, la  incomoda llúvia, la preciosa nieve, o el temible hielo.

Tenía 37 años, y un día se levantó de la cama, y dijo basta. No quería más esa vida oscura y gris, monótona y sin satisfacciones, insulsa, sin emoción. Un trabajo aburrido y la obligación de pagar la hipoteca era lo único que le mantenía en su situación. Sin más aquella mañana no fue a trabajar, llamó para decir que no estaba dispuesto, y al otro lado del teléfono nadie preguntó, a qué no estaba dispuesto, simplemente le dijeron que no olvidara pedir el parte médico que justificara su estado. Se rió a carcajada limpia, tenía que haber probado a decir que había muerto, a ver que respondía la voz al otro lado del teléfono. Después de un buen rato de pensar en la situación que acaba de protagonizar, encendió el ordenador y buscó en google: ONG. Pasó toda la mañana y parte de la tarde leyendo e indagando en las páginas del listado de organizaciones que le había dado el buscador. Hizo una selección y guardó las organizaciones que mejor le parecieron en los favoritos. El resto de la tarde la dedicó a pasear por el parque, y a observar y escuchar lo que ocurría a su alrededor. estuvo hasta muy tarde sentado en un banco viendo a la gente ir y venir.

Cuando entró en casa, se paró en el recibidor unos minutos, respiró profundamente y se fijó en el egradable olor que habían dejado las barritas de incienso que estuvo quemando todo el día, casi inconscientemente. El olor era fuerte, penetrante, pero nada desagradable, le daba una calidez a su hogar que no había sentido nunca hasta ahora, a pesar de haber encendido muchas veces esas barritas.

Se sentó en el sofá, y al coger el mando de la tele, se dió cuenta de que no le apetecía nada verla, era una rutina, pero hoy habían cambiado muchas cosas. Se levantó y encendió el equipo de música. Seleccionó un cd, buscaba algo inspirador y un poco salvaje. Lo encontró, sacó el pequeño disco brillante de su envoltorio de plástico, lo limpió con su camiseta y lo introdujo en la bandeja. Lo puso en marcha y apagó casi todas las luces, encendió otra barrita aromática, y se sentó en el suelo. Cuando escuchó el tema “Black hole sun”, recordó el vídeo, lo había visto muchas veces y siempre le había hecho mucha gracia el elenco de personajes estrafalarios. Ahora al recordarlo, le parecía un poco bestia, y bastante triste, en el fondo era una crítica a un tipo de sociedad que él conocía muy bien.

Cuando acabó de escuchar el disco, estuvo mucho rato en silencio, escuchando los ruídos de la calle, luego se levantó y se fue a la cama, sin mirar la hora, sin ponerse el despertador. Algo había empezado a cambiar.

A la mañana siguiente se levantó antes de que saliera el sol, desayunó tranquilamentey se sentó en la mesa de su escritorio. Estuvo llamando a las organizaciones para informarse de cuál era su labor, qué hacían y dónde lo hacían. Pidió cita en tres de ellas para aquel mismo día.

Continuará …

BLACK POWER "El gesto que destruyó mi vida, pero que ayudó a construir mi patria"

Ayer escuché en la radio una breve referencia a los dos atletas que en los juegos olímpicos de Mejico en 1968, tuvieron la osadía de rebelarse contra la injustícia que sufrían los afro-americanos en su país, EEUU.
Resulta que Tommie Smith y John Carlos, que fueron unos héroes, unos valientes que pasaron a formar parte de la historia, fueron, después de este gesto, enviados al infierno, convertidos en delicuentes, en unos parias.

Carlos Boyero, periodista de “El País” ahora y en su día de “El Mundo” describe así la gesta de estos dos hombres libres en un artículo de Noviembre de 1999 en la sección de deportes de “El Mundo”:
“CARLOS BOYERO
El «Black Power» ya no levanta el puño
Mi memoria sentimental retrocede a la adolescencia para recordar uno de los gestos más épicos de la historia del deporte. ¡Qué cojones del deporte, es una simplificación mezquina!. Fue un gesto racionalmente heroico, reivindicativo, necesariamente arrogante, un hostión en plena jeta al racismo en el momento y el sitio fijo. Ocurrió en los Juegos Olímpicos del 68 en México. Dos atletas negros que acaban de subir al podio para recoger la gloria destinada a los campeones dejan estupefacto a medio universo al levantar orgullosamente su puño envuelto en un guante negro, homenajeando al acosado Black Power.
Conscientes del castigo que los espera y revelando su condición de perdedores, de negarse a ser manipulados, después de evidenciar que han sido los mejores, desafiando a ese indestructible Goliath que les ofrece el Paraíso a cambio de que no se desvíen del eterno simulacro, de colocarles el disfraz de modélicos e integrados norteamericanos. Jamás volvimos a saber nada de estos admirables habitantes del ghetto que reivindicaban sus apaleadas señas de identidad, pero yo recordaré su proteica valentía cuando me cueste recordar las irrepetibles gestas de Tiger Woods, Lewis y Jordan.”

Los dos son expulsados del equipo olímpico y desterrados de la villa olímpica de inmediato, en plenos juegos.

Tommie empieza a recibir amenazas de muerte, se cancelan todas las promesas de contratos que había recibido antes de su acto de rebeldía. Su mujer le pide el divorcio, su madre muere de un ataque cardíaco y él se convierte en un marginado social, en un solitario que tiene que malvivir durante muchos años lavando coches a 3 $ la hora. Diez años después el colegio universitario de Santa Mónica le contrata como entrenador.

John Carlos tampoco se libra de las terribles consecuencias de la rebeldía. Su mujer se suicida porque no soporta ser constantemente rechazada y tiene que quemar sus muebles para calentarse en invierno.

Dos grandes atletas, una marca que no es superada hasta 11 años después, y una historia terrible.
¿Qué pasa en este mundo, estamos todos locos?
Estos son héroes de verdad, gente que tenía mucho que perder, y que hicieron un gesto sabiendo que traería graves consecuencias. Les convirtió en delincuentes, perdedores y marginados. Pero él gesto está ahí, la foto es mítica, y el recuerdo no debe morir. Con el tiempo se recordará como algo importante, algo que forma parte de la historia de un país, a pesar de algunos.

Tommie Smith lo dijo así: “Aquel fue el gesto que destruyó mi vida, pero ayudó a construir mi patria”
Que grandes hombres estos.